Me redescubro en tus ojos negros, que me miran y quedo indefensa, vulnerable, expuesta.
Tengo un remolino de sensaciones que no entiendo, que no sé manejar.
Quiero que el universo se detenga para mí esta noche,
que el frío y las estrellas me abracen
y me susurren al oído que el amor para toda la vida existe.